Diferencias entre el Anticipo de Facturas y el Factoring

Diferencias entre el Anticipo de Facturas y el Factoring

El anticipo de facturas y factoring  son dos servicios al que actualmente recurren muchas empresas Españolas, para obtener liquidez. Se trata de dos métodos de financiación muy parecidos, pero en el que podemos encontrar algunas diferencias. Vamos a explicarte  las diferencias entre ellos para que, como empresario, puedas elegir el más adecuado para tu empresa.

Qué es el anticipo de facturas  y en qué consiste

El anticipo de facturas consiste en vender las facturas, o los pagarés que las empresas tienen pendientes de cobro, a inversores, quienes las comprarán  factura a cambio de un interés. Esta es la nueva forma que están desarrollando muchas empresas para facilitar este servicio.

Así el empresario recibe el pago en adelanto sin tener necesidad de aguantar hasta el plazo de vencimiento impuesto por sus clientes. Todo este progreso no será posible si los que son sus clientes emiten facturas con una promesa de pago a largo plazo a través de transferencia bancaria o pagaré. Entre los servicios prestados hay que destacar la gestión de cobro, la administración de la cartera a cobrar, el análisis de los deudores y, en su caso, la cobertura de insolvencia.

Qué es el factoring y en qué consiste

El factoring consiste en ceder las facturas o derechos de cobro a una entidad financiera. El factoring a parte de ofrecer servicios de carácter financiero también desarrolla otros de gestión, administración y garantía por la insolvencia de los deudores de los créditos cedidos. La parte más interesante del factoring es que le ofrece al cliente la posibilidad de anticipar el cobro de los créditos transmitidos. Con este método las empresas consiguen obtener liquidez rápidamente sin tener que enfrentarse a desbalances por falta de ello. Aparte de esto, la entidad financiera es posible que asuma el riesgo de impago si una vez llegado el plazo de vencimiento del crédito el deudor no paga y así el cliente puede olvidarse de impagos al asegurarse el cobro.

Conclusión

En resumen, ambos métodos son dos tipos de financiación  por medio de las cuales las empresas pueden obtener una liquidez inmediata a cambio de unos intereses o comisiones. Mientras el factoring se trata de un proceso financiero por medio del cual se traspasan las facturas o se cede su cobro a una entidad financiera a cambio de una cantidad de dinero inmediata. El anticipo de facturas o pagarés es un método de financiación a corto plazo, a través del cual se venden las facturas sin cobrar a un inversor o entidad financiera privada a cambio de liquidez al instante.

Si tu empresa está pasando por un mal momento por culpa de esas facturas sin cobrar no lo dudes más. Ponte en contacto con Nacional Credit y te daremos toda la información que necesitas para obtener de manera fácil liquidez para tu negocio y además el anticipo de facturas no afecta al balance ni a la CIRBE como sí que pasa con el factoring con recurso. Que no afecte a la ella resulta muy beneficioso de cara al análisis de perfil de riesgo por parte de las entidades financieras.