Más morosidad, menos crédito… seis impactos potenciales del coronavirus en la banca

Más morosidad, menos crédito… seis impactos potenciales del coronavirus en la banca

La pérdida de capitalización debilita las entidades. Analistas advierten del peligro de que se reduzca la liquidez disponible.

La crisis del coronavirus puede afectar negativamente de distintas maneras al sector bancario. Así lo apuntan ejecutivos de la banca española y analistas consultados, que apuntan a potenciales impactos tanto en las cuentas de resultados de las entidades como en los niveles de solvencia de las mismas. Los principales efectos negativos son estos:

  • Menores ingresos: La crisis del coronavirus está afectando ya a la práctica totalidad de sectores económicos, lo que provocará una caída de la actividad y de la demanda de crédito. Esta ralentización de la economía, según un reciente informe de Goldman Sachs, reducirá los ingresos del sector bancario a través de dos vías: por un lado, bajarán la producción de nuevo crédito y la demanda de financiación por parte de empresas y hogares; por otro, caerá también el cobro de comisiones, principalmente en divisiones de negocio como banca de inversión o banca corporativa.
  • El Banco Central Europeo aprieta: La partida de ingresos de los bancos de la zona euro también se verá afectada por la decisión del Banco Central Europeo (BCE) de extender aún más la política monetaria ultralaxa para ayudar a la recuperación, que, sin embargo “provocará un impacto en los resultados de la banca” al estrechar todavía más los márgenes de negocio, según explica un alto ejecutivo del sector.
  • Penalización a la liquidez: Aunque ayer el BCE optó por mantener inalterada la facilidad de depósito (en el -0,5%), los analistas consultados no descartan que la máxima autoridad monetaria decida ir más allá en las próximas semanas. Esto, a su juicio, supondría un desincentivo todavía mayor para el atesoramiento de liquidez que movería a las entidades a reducir sus ratios regulatorias y debilitarse. Aunque las autoridades supervisoras den su visto bueno a esta relajación de la posición de liquidez, las entidades podrían sufrir una penalización por ello de los inversores, auguran estas fuentes.
  • Crece la morosidad: La menor actividad, la caída del PIB y la potencial destrucción de empleo provocadas por la crisis del coronavirus afectarán, según prevén las fuentes consultadas, a la calidad de los activos de la banca, debido al empeoramiento generalizado de la solvencia de los acreditados y a la subida de la morosidad, “especialmente en el crédito al consumo y a empresas”, según prevé un analista de un banco de inversión estadounidense. La morosidad, al crecer, afectará a los resultados de los bancos y a su capacidad de atesorar capital. “La falta de liquidez ocasionará un incremento de los impagos y la necesidad de los bancos de realizar nuevas provisiones”, advierte la agencia de calificación alemana Scope en un reciente informe. Por motivos como este, el BCE aprobó ayer una relajación de sus requerimientos regulatorios. Entre otras medidas, permitirá a las entidades bajo su supervisión usar parte de los colchones de capital y liquidez constituidos durante la última década.
  • Pérdida de valor: Al margen del puro negocio, un alto ejecutivo del sector bancario español alerta sobre el peligro que, a su juicio provoca la caída acumulada de los bancos en Bolsa a raíz de la crisis del coronavirus. La “drástica pérdida de capitalización bursátil” del sector lo sitúa en una posición de debilidad relativa, en su opinión, ya que puede ser más fácilmente presa en operaciones de adquisición y tendrá mayores dificultades para plantearse cualquier compra o inversión de cara a futuro.
  • Sin mercado de capitales: Aunque no para todos los productos (como las cédulas), los bancos se están enfrentando a un cierre práctico de los mercados de capitales. Al margen de la caída del negocio del tráding, clave en algunos bancos globales, los analistas ven una elevada incertidumbre sobre la capacidad del sector de afrontar con éxito futuras emisiones. Entidades españolas como Santander y BBVA han amasado ya una cantidad importante de sus necesidades para este ejercicio.

 

 

FUENTE: EXPANSIÓN